Como si fuera tan simple, te vas y me dejas aqui, llorando sobre las fotografías con imágenes de dias dichosos, días en que éramos los reyes del mundo, días en que nada ni nadie nos podía tocar.
Te vas, sin importarte nada... me dejas aqui, solo, triste, con un dolor en el pecho, con el barriga apretada, con los ojos secos, con mi boca muda... con mis manos cuarteadas y polvorientas, me dejas en este cuarto, solo... y cierras la puerta tras de ti, impidiendo que entre luz, mientras mis ojos... ya no pueden llorar mas, ya no hay lagrimas, ya no hay dolor, por que comienzo a borrar mi identidad, comienzo a parecerme a las fotos de la pared, vacías, sin brillo, polvorientas... cierras tras de ti, y escucho como deslizas el cerrojo... te vas y me quedo aqui, solo, en el suelo, tirado y sin ganas de moverme... me quedo quieto, en la ocuridad, y algo se mueve en la habitación... algo jadea entre las esquinas, se mueve de un lado a otro, escucho unos ruidos en el suelo... el sonido que me es familiar... es el sonido de uñas en la madera del suelo ... es el sonido de garras... es el sonido de una respiracion jadeante por haber andado mucho tiempo libre corriendo quien sabe por donde... es el sonido... de MI LOBO, ha vuelto mi lobo, y nos quedamos quietos en la oscuridad, adivinando dónde están nuestros ojos, imaginando que nos miramos directamente a las pupilas, y , esperamos, a que le den ganas de irse nuevamente.
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